santosinocentes2¡Parece mentira, Miguel!

¡Con la de pelos que papá se ha dejado por ti en la gatera!

¡Así le pagas sus desvelos y que te haya hecho rico!

¡Con lo fácil que era darle una pequeña satisfacción!

Sinceramente, en casa no esperábamos eso de ti. A mamá la hemos tenido que mandar al spa porque está desconsolada. Del pobre papá ¿qué te voy a decir? hace días que no levanta cabeza.

Pero bueno, Miguel, ¿tú qué te has creído?

¡Por supuesto que el cortijo no es tuyo!

Tú, del cortijo no eres más que un administrador y además, por lo que se ve, de los malos.

En ese cortijo, en el que mangoneas todos los días y que te sirve para pagar hasta el vino, te puso quien te puso; y ahora, cuando se trataba de conceder un pequeño capricho, que además iba a servir para culturizar a la plebe, me vienes con remilgos y procedimientos como si tuvieras alguna otra obligación distinta a la de atender al amo.

¡Qué vergüenza, Miguel!

Encima, no tienes lo que han de tener los hombres españoles que se visten por los pies y le echas la culpa a un pisaverde cultureta que, según él, sabe más que nadie.

Aquí el único que sabe lo que le conviene a este país es papá, que para eso es un estadista, no como tú que no tienes los huevos necesarios para dar un puñetazo encima de la mesa y decir que aquí se hace lo que dice el amo.

¡Cómo nos has defraudado!

santos inocentesMi hermana, que sabes que te adoraba, no para de llorar y de tratar de exculparte diciendo que seguro que todo esto es cosa de los socialistas, pero a mi no me engañas. Ni a mí ni a mi cuñado que dice que no se te ocurra llamarle como no sea para darle una buena noticia en relación con las operaciones esas que tú sabes.

En fin, Miguel, no mereces que pierda más tiempo contigo, pero, te lo advierto, si sabes lo que te conviene, ya puedes ir buscando una compensación que serene el alma de ese pobre amigo al que has traicionado y que no merecía de ti semejante trato.

Tú sabrás lo que has de hacer.

[A la memoria de Paco el Bajo y la RégulaA mandar, señorito, que para eso estamos]

Leopoldo Buiza

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