Poco a poco, el Gran Pufo Bancario, la madre de todas las burbujas, toma cuerpo y se presenta ante nosotros tal cual es.

Basta echarle un ojo a los números de la operación de venta de Catalunya Banc al BBVA, que ha sido perpetrada por el FROB (recordemos: Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria), para darse cuenta de por dónde van los tiros.

Como el FROB ha tenido la enorme delicadeza de dedicar a esa operación un extenso comunicado de un folio en el que no consta más cifra que el valor final que se le da al 100% del capital de la entidad, nos remitimos aquí a las publicadas por el diario El País.

Dos son los aspectos a resaltar:

Primero, el bonito negocio que han permitido llevar a cabo a Francisco González y sus mariachis. Vean si no: con un pago efectivo y real de alrededor de 600 millones de euros, BBVA adquiere una entidad saneada con un patrimonio neto de 2.630 millones de euros que, si descontamos los presuntos 1.187 millones del valor final, le va a permitir mejorar sus balances en más de 1.400 millones. Si a ello le añadimos los 3.553 millones en créditos fiscales que se embolsa adjuntos a la operación, nos sale un beneficio total de alrededor de 5.000 millones de euros. No está mal ¿eh?. Todo ello, además, sin contar cuota de mercado adquirida, volumen de activos, depósitos y otros flecos menores.

Y, segundo, el pésimo negocio que han hecho los ciudadanos españoles que van a acumular unas pérdidas directas de aproximadamente 12.000 millones que pasarían de 15.500 millones si computáramos los créditos fiscales (algún día habrá que hablar de los beneficios extraordinarios que el cartel bancario se ha embolsado con este bonito invento de los créditos fiscales que, por otra parte, nadie se ha preocupado de explicar a los pobres paganos).

Colateralmente, habría varias cuestiones a formular como es el por qué, en el estado actual del crédito a las empresas, una entidad que ya han saneado los ciudadanos no queda en manos públicas con un coste final, deducidos créditos fiscales, de alrededor de 9.000 millones, dedicándose a intervenir en el flujo de crédito en lugar de malvenderla.

Otra cuestión sería preguntarse qué pasa ahora, es decir, con cargo a qué va a cubrir el gobierno el incremento del déficit público en más de mil millones de euros que supone esta operación. Ya sé que es una pregunta retórica porque todos sabemos cómo lo va a hacer: a costa de los más desfavorecidos.

Y, por último. ¿Se caerá el ministro de Economía del guindo o nos seguirá contando aquello de que el rescate bancario era un negocio buenísimo que no le iba a costar un euro a los ciudadanos?

P.D. El último párrafo del comunicado del FROB que es para enmarcar:

“Con la adjudicación de Catalunya Banc, S.A. se da cumplimiento al mandato de resolución de la entidad contenido en el plan aprobado por las autoridades españolas y europeas. De este modo, se respetan los objetivos y principios de la reestructuración y resolución de entidades de créditos establecidos por las autoridades nacionales y europeas, destinados a minimizar las ayudas públicas, a la vez que se garantiza la estabilidad del conjunto del sistema financiero.”

Ángel Cano